miércoles, 20 de abril de 2016

Las cosas que no pude responder- Marwan.

¿Por qué intentamos avanzar mirando de reojo lo que pudo ser? 

¿Por qué si yo te digo "adiós"... el corazón me dice  "inténtalo otra vez"? 

¿Quién diablos sabe calcular bien la distancia que debemos mantener?

¿Por qué es tan raro que el amor siempre resiste mucho más de lo que dura? 
¿Por qué hay cuestiones en mi piel que sólo puede respondérmelas tu piel? 

¿Por qué si vuelves a mandar algún mensaje aún se me rompen las costuras? 

¿Por qué si siento lo de siempre no me atrevo a decirte "quédate"? 

¿Por qué será que la felicidad ya nunca nos devuelve la llamada? 

miércoles, 6 de abril de 2016

Menos tirar la piedra y esconder la mano que lo que realmente hace más falta hoy día es precisamente esconder la piedra y echar una mano.

martes, 5 de abril de 2016

Como un acto de fe o como tiburones que llevan tu nombre.

Si te acercas tú
es porque he de llevarlo bien.
Estamos justo en el límite del infierno
donde las balas sólo rozan
y la lluvia nunca cala.

Lo cierto es que las cosas
nunca se nos habían dado tan mal.
Ahora no sé dónde guardarme
este incendio que me sale del pecho.
Aprovecha.

Los rotos se han comido los miedos
y esta ciudad susurra con complejo
de niña grande.
No sé si agarrarte o soltarme,
quizá estemos equivocados,
puede que no seas tan ruin ni yo tan tarde.

Ser carne de cañón,
conocerse el truco
y permitirse seguir siendo magia.
Cerrar los ojos,
como un niño,
como un acto de fe.

Y, para entonces,
te habré enseñado a elegir esconder la piedra
y echar una mano para despeinar aún más la vida
con esa sonrisa traviesa y ardiendo
pidiendo a gritos durar encendida
todo lo que yo (te) quisiera.

Como a quien nada le teme,
esquivando las esquinas.
Como quien se obliga
a tragarse sus propios sentimientos
y andar por ahí
con los pies destrozados.

Como si no importara nada más
que tener la conciencia tranquila.
Como autodestruirse
buscando la mejor versión de uno mismo.
Como nadar en una pecera
con cientos de tiburones que llevan tu nombre.

Súbete a una bala
que vamos a perdernos,
a derrotar gigantes con voz de sirena,
a bailar en cualquier bar,
dejándonos llevar.